Buceo inclusivo, la actividad que se adueña del Dique Punta Negra
El buceo en la provincia cada vez pisa más fuerte porque muchas personas se animan a realizar una actividad fuera de lo cotidiano y a pocos kilómetros de la Ciudad de San Juan. Mediante la Escuela de Buceo, los expertos en el tema Raúl del Pardo (43) y Patricia Entz (41) están fomentando la actividad acuática y abriendo el abanico de oportunidades, ya que desde este año han agregado el buceo inclusivo.

Raúl explicó que aquellas personas que tienen alguna discapacidad, en el agua, están en las mismas condiciones que sus instructores. "El agua es muy noble y permite que cualquier persona realice una actividad", amplió.
Yésica Muratore (29) fue parte de la jornada inclusiva y manifestó lo que sintió cuando ingresó al agua. "Superó mis expectativas. En la inmensidad del dique, olvidé todos los problemas que cualquiera acarrea", indicó.

Por su parte, la ayudante terapéutica del Centro Educativo Terapéutico Esencial (CETE), Paula Nápoli, explicó que todos los chicos que tienen alguna discapacidad disfrutaron de la actividad. "Los que no hablan o tienen autismo pudieron expresar el estado de bienestar que tenían en ese momento", remarcó.
"En San Juan no hay épocas para bucear. Tenemos un dique con buena profundidad, accesibilidad y el clima es bueno casi todo el año", indicó del Pardo.

En el caso de las personas con discapacidad, al realizar "bautismos de buceo" deben contar con expertos que los equipen en el exterior y los guíen en el interior. Además, si una persona es sordo-muda debe comunicarse a través de la lengua de señas y por este motivo, es que convocaron a un instructor preparado para ello.
"El objetivo de la inclusión es que no se sientan diferentes. Por eso es que realizamos el mismo procedimiento con todos: una charla técnica, ambientación en el agua y adaptación al ritmo respiratorio del oxígeno", sostuvo. Del mismo modo, hay capacitaciones para personal de Náutica, Criminalística y Bomberos.
Yésica aseguró que tuvo miedo al principio pero una vez en el agua, se soltó y supo aprovechar su tiempo. "Me sentía tan chiquita pero tan gigante al mismo tiempo", amplió.

Cabe destacar que la primera jornada de inclusión se realizó el 22 de febrero del 2019 con el CETE y la idea es que se repita en el próximo verano, junto a la colonia de verano para niños.
El buceo inclusivo se realiza "por la necesidad de ser iguales", de brindar una actividad que "todos puedan hacer". Esa idea prendió en San Juan y se quedará por "mucho tiempo", según Raúl.
